viernes, 3 de febrero de 2012

La casa de Hinsdale

 

 

La estructura de dos pisos, que se cree fue construida antes de la Guerra Civil, es la casa más encantada quizá, en Hinsdale al oeste de Nueva York.

La casa fue protagonista en 1974 de un exorcismo muy inusual por un sacerdote de St. Bonaventure University, Alfonso Trabold, y ha sido objeto de un libro, un docudrama de Discovery Channel, y la fascinación sin fin por los entusiastas de lo paranormal.

La casa se hizo famosa en la década de 1970, cuando Clara y Phil Dandy y sus cuatro hijos se mudaron allí desde Bufalo, a lo que creían lo que era el hogar perfecto. Por entonces, Clara Miller y su esposo Phil estaban pasando por una etapa complicada en su matrimonio, por lo que decidieron buscar un nuevo entorno, cercano al campo, en el que poder criar felizmente a sus cuatro hijos y poner fin a sus problemas de pareja.

Así, en un principio, los Dandy se trasladaron muy ilusionados a una casa antigua de la que habían quedado enamorados, pero cuatro años después, la situación cambió radicalmente: la familia se vio obligada a abandonar su hogar por los terroríficos sucesos que allí estaban produciéndose.

La casa tenía en la parte de arriba varios dormitorios y un baño, mientras que en la parte de abajo había un salón, la cocina, una habitación y un baño. Lo que más les llamó la atención fue la especie de habitación que había debajo de las escaleras, que según les dicen es el cuarto de las calderas. El cuarto era muy oscuro y aparecía sin luz, en él sólo había una chimenea, algo que extrañó a Clara. La casa incluía además 8 hectáreas de terreno forestal y un estanque lleno de gansos.




Clara y sus hijos notaron por primera vez algo extraño cuando dando sus cotidianos paseos por las colinas cercanas a su casa, escucharon un cántico misterioso que se parecía a los cantos gregorianos, que desapareció de repente tres semanas después.

El 18 de julio de 1970, la familia comienza el traslado desde Bufalo. Familiares y amigos ayudan en la mudanza y será Gordon, el hermano de Clara, el primero en sentir el misterio dentro de la casa. Un estruendoso ruido de abejas zumbando se oye por toda la casa, al mirar hacía las ventanas ve como éstas están negras de los cientos de abejas que se apretaban unas contra otras. Ese día no pudieron entrar en la casa, hasta que un exterminador acabó con ellas.

Una noche mientras Clara conducía de regreso a casa desde su trabajo en Bufalo, la toma por sorpresa una gran tormenta que amenaza con tirar los árboles que había en el camino de entrada a la casa. Al pasar y mirar la rama de uno de las árboles pudo ver perfectamente la figura de una mujer colgada de esa rama. Frena inmediatamente y baja del coche, pero al mirar de nuevo allí no hay nadie.

Mike el hijo de 17 años mientras jugaba un día con sus amigos en el bosque que circundaba la casa, ven a un hombre joven de espaldas a ellos con una escopeta al hombro, deciden seguir le porque les parece que hay algo extraño en la figura y de repente se esfumó ante sus ojos.

Los ruidos en la casa son continuos, ruidos de botas al subir y bajar las escaleras, el rasgar de periódicos y el sonido de cristales al romperse. Un día mientras Mike y sus dos hermanas están viendo la televisión, ven a través del ventanal que hay detrás de ésta a un chico de unos 16 años que parece perdido. Un chico de tez muy blanca y pelo oscuro, cuyas ropas son muy antiguas, como de dos décadas atrás. Mike pensando que es alguien perdido sale a su encuentro, pero ante su atónita mirada el muchacho desaparece. Más tarde, la familia se enteraría de que este chico había sido el hijo de un comerciante de la zona que en su día había desaparecido.
Los sucesos se producen ininterrumpidamente, pues esa misma noche después del incidente con el muchacho perdido, Mike escucha un gran estruendo mientras dormía. Al incorporarse ve como el ajedrez que tenía en la cómoda estaba en el suelo como bailando y otro de los juegos apilados en esa misma cómoda, sale de entre esta pila sin tirar los de arriba que quedan colgando en el aire y sale disparado hacía su pecho aprisionándole éste.



 
Mery, la hija pequeña de 11 años mientras juega con una amiga en el porche de la casa, ven a una chica bailando con un vestido vaporoso. La describen con el pelo oscuro, cara muy blanca y cuencas de los ojos vacías que se acerca a ellas riendo se. Antes de llegar a ellas, la figura desaparece ante sus ojos. Cuando avisan a Clara, allí no hay nadie pero cree a las niñas porque no es un suceso aislado.

La otra hija de la familia Beht, es también testigo de como una mujer vestida de blanco con la cara muy pálida y pelo mojado, la miraba desde la ventana. La histeria colectiva de la familia se va propagando por toda la casa. La casa está impregnada de malos olores, bajadas de temperatura, sobre todo en la habitación de la niña Mery, en la cual era imposible dormir porque estaba siempre varios grados bajo cero. La ropa de las mujeres de la casa, siempre aparecían tiradas por el suelo y los cajones vacíos abiertos.

Todos los fenómenos parecen venir y concentrarse en la habitación de debajo de la escalera. Al abrir la puerta un día al escuchar sonidos y ruidos provenientes de ella, se encontraron todos los ladrillos de la chimenea apilados en el suelo. Después de esto, la obsesión creció violentamente y la familia comenzó a temer por sus vidas. En la fotografía que había de toda la familia colgada en la pared del salón, vieron como un abrecartas estaba suspendido sobre la imagen señalando a una de las hijas, que más tarde moriría alejada ya de la casa.

Deciden llamar a un sacerdote, el padre Alfonso Trabold, que investigaba casas encantadas. Trabold intenta tranquilizar a la familia y bendice tanto la casa como a la familia. Pero no sirvió de nada porque los fenómenos se reanudaron con más violencia si cabe. El teléfono sonaba solo sin que hubiera nadie al otro lado de la linea, el dinero y objetos personales desaparecían o cambiaban de lugar, las luces se encendían y apagaban solas, los fuegos de la cocina se encendían y apagaban solos, ventanas que se abrían solas y grifos que se abrían y cerraban solos.

A los pocos días de la visita del padre Trabold, la policía llama a Clara para darle la noticia de que su hijo Mike ha tenido un accidente de coche y está grave en el hospital. Cuando le recoge la ambulancia y en estado semiinconsciente, Mike logra decir a los sanitarios que alguien viajaba con él en el coche.

De la noche a la mañana los niños más pequeños aparecen con quemaduras en la piel, eran como una especie de quemaduras químicas. Ante el peligro ya de estos ataques hacia los integrantes de la familia, el padre Trabold les aconseja que salgan de allí inmediatamente o perecerán en la casa.

Así el psíquico Alex Tanis llega en 1972 a la casa y observa que todos los fenómenos se centran en ese cuarto de debajo de la escalera. En ella Tanis situaba a unos 7 espíritus a los que intenta expulsar. También visualiza que la casa había sido antiguamente una posada en donde paraban las diligencias que iban de camino a otros pueblos. El posadero se dedicaba a robar y asesinar a los pasajeros antes de tirar sus cadáveres a la habitación de la chimenea.

La propiedad con esas 8 hectáreas en la que también se producen fenómenos, puede ser debido a que en su día fueron propiedad de los nativos americanos, cuyas almas pueden seguir en esas tierras, ya que en la década de 1780, los americanos nativos que vivían allí se negaron a luchar por la Confederación, y cerca de 1.400 nativos americanos fueron exterminados por los soldados en una noche. De hecho los perros de la familia, aparecían algunas veces con tibias y demás huesos que estaban enterrados en los campos.

Finalmente, rotos psicológicamente y con graves problemas económicos, la familia se declara en bancarrota y deciden abandonar todo y marcharse de allí.

Otras familias han pasado por la casa después de ellos, pero todas corrieron la misma suerte que Clara y Phil. Todos menos el matrimonio compuesto por Flo y Joe que vivieron allí desde 1986 hasta el año pasado en que murieron. Ellos sufrieron también visiones y algunos fenómenos que asustaron a las anteriores familias, pero a ellos les molestaba más los curiosos que iban a observar la casa día y noche, que los misteriosos moradores de ésta.



Los encuentros fueron pocos y distantes entre sí en comparación con lo que la familia Dandy vivió, en gran parte debido a que Joe y Flo eran de edad avanzada, y por lo tanto emitían menos energía para molestar a los espíritus, según algunos psíquicos.






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