Tu alma, en la tumba de piedra gris estará a solas con sus tristes pensamientos. Ningún ser humano te espiará a la hora de tu secreto. ¡Permanece callado en esa soledad! No estás completamente abandonado: los espíritus de la muerte, en la vida, te buscan y, en la muerte, te rodean. - Espíritus de la Noche - (Edgar Allan Poe).
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martes, 17 de marzo de 2020
¿Qué pasó en Amityville?
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miércoles, 11 de marzo de 2020
La mansión Winchester
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lunes, 13 de febrero de 2012
¿Qué pasa cuando morimos?
El gran científico Dr. Robert Crookall, D.Sc. Ph.D., quien
acometió el estudio sistemático de muchas de las fuentes anteriores y de cientos
de otras comunicaciones de la vida póstuma publicó los resultados en su libro
The Supreme Adventure (La Aventura Suprema) (1961).
Su trabajo es considerado 'científico' porque examina la evidencia concienzuda y objetivamente, es internamente coherente y provee hipóteses consistentes con el gran volumen de evidencia verdadera.
Crookall se maravilló de la consistencia de la evidencia que nos viene de todo el mundo. Las comunicaciones de todos los países, Brasil, Inglaterra, Africa del Sur, Tibet, Europa, India y Australia son todas consistentes. Se maravilló al darse cuenta que eran idénticas a las creencias de los nativos de las Islas de Hawaii, separados de otras civilizaciones durante años antes de su ‘descubrimiento’ por el capitán Cook en 1778. Maravillóse también de la consistencia de la evidencia proporcionada por la gente que ha tenido experiencias extra corporales y las comunicaciones de los mediums de alto nivel.
Crookall era miembro de la Confraternidad de Iglesias para los Estudios Psíquicos que aparecieron en Inglaterra para permitir a quienes tenían experiencias de naturaleza espiritual o psíquica que las compartieran y para examinarlas a la luz de las enseñanzas sobre la vida póstuma de las iglesias tradicionales . El prefacio de este libro fue escrito por un antiguo Presidente de la Corte Suprema de Justicia Británica quien concluyó que:
Es necesario que todo ministro de la tierra la use.
Su trabajo es considerado 'científico' porque examina la evidencia concienzuda y objetivamente, es internamente coherente y provee hipóteses consistentes con el gran volumen de evidencia verdadera.
Crookall se maravilló de la consistencia de la evidencia que nos viene de todo el mundo. Las comunicaciones de todos los países, Brasil, Inglaterra, Africa del Sur, Tibet, Europa, India y Australia son todas consistentes. Se maravilló al darse cuenta que eran idénticas a las creencias de los nativos de las Islas de Hawaii, separados de otras civilizaciones durante años antes de su ‘descubrimiento’ por el capitán Cook en 1778. Maravillóse también de la consistencia de la evidencia proporcionada por la gente que ha tenido experiencias extra corporales y las comunicaciones de los mediums de alto nivel.
Crookall era miembro de la Confraternidad de Iglesias para los Estudios Psíquicos que aparecieron en Inglaterra para permitir a quienes tenían experiencias de naturaleza espiritual o psíquica que las compartieran y para examinarlas a la luz de las enseñanzas sobre la vida póstuma de las iglesias tradicionales . El prefacio de este libro fue escrito por un antiguo Presidente de la Corte Suprema de Justicia Británica quien concluyó que:
Es necesario que todo ministro de la tierra la use.
Mensajes vitales de la vida póstuma
Los mensajes vitales trasmitidos por las Más Altas Inteligencias transmitidas en diferentes países a nosotros los humanos de esta tierra en las últimas décadas REPETIDAMENTE nos informan, puesto en forma sucinta, que:
- Todos los humanos sobrevivimos a la muerte física, independientemente de sus creencias.
- En el momento de la muerte tomamos nuestra mente con todas nuestras experiencias, nuestro carácter y nuestro cuerpo etéreo (el espíritu), el que es un duplicado de nuestro cuerpo terrenal. Sale del cuerpo en el instante de la muerte y se conecta con él mediante un cordón plateado. La muerte ocurre solamente cuando el cordon plateado es separado del cuerpo físico. Silver Birch (Abedul Plateado) una muy alta inteligencia de la vida póstuma que ha trasmitido más de nueve libros, nos informa que en la vida póstuma el cuerpo etéreo y todo lo que nos rodea es tan sólido como nuestro mundo nos parece ahora.
- Immediatamente después de la muerte física muchos sentirán la necesidad urgente de levantarse hacia arriba.
- El estado mental en el momento de la muerte es crucial. Algunos cruzan conscientemente y reconocen a los seres queridos que llegan a darles la bienvenida; otros están inconscientes y son llevados a un lugar de reposo especial.
- Aquellos que en la tierra están profundamente atrapados por fuertes adicciones — drogas, alcohol, juegos de azar, tobaco, o que tienen una indulgencia excesiva del sexo, pueden ser atrapados en el nivel astral tratando de satisfacerlas.
- En el instante de la muerte a algunas personas les resulta fácil separarse de su cuerpo físico. Otros necesitan que los ayuden activamente para la transición. Algunos muy materialistas tienen un cuerpo duplicado muy pesado y les será más difícil separarse de su cuerpo físico ya inservible.
- Advertencia: Algunos alucinógenos tienen la potencia de sacar al cuerpo duplicado fuera del cuerpo físico. Los drogadictos, vistos por las entidades de la vida póstuma, ‘... tienen un semblante patético, como si no tuvieran espíritu ... lucen vacíos detrás de sus ojos. Al ver un cuerpo vacío otras entidades inferiors tratan de entrar en el cuerpo del drogadicto —entonces sucede la posesión’.
- No hay tal cosa como cielo ‘arriba en el espacio’ ni ‘infierno abajo’: la localización de la vida póstuma no cambia del plano terrenal —las diferentes esferas se interpenetran—desde las más altas vibraciones hasta las más bajas.
- Quienes tiene ideas fijas, inalterables y dogmáticas, acerca de lo que nos espera inmediatamente después de la muerte, están sujetos a experimentar serios problemas.
- Los ateos, los agnósticos y otros pueden no tener dificultad en pasar a las altas esferas — lo que hicieron en su vida y la motivación para hacerlo es lo importante, no lo que creyeron.
- Amor, amor incondicional, es la fuerza conocida más poderosa del universo.
- El amor incondicional es el lazo irrecuperable con nuestros seres queridos en la vida póstuma.
- La gente sensata común son recibidos por sus seres queridos — las almas gemelas se reúnen. Las Inteligencias Superiores nos informan que nuestra apariencia en la vida póstuma regresa a su mejor edad — primeros o medios veintes, para la mayoría de la gente.
- Los seres queridos en la vida póstuma, los recién llegados y otros, tienen la potestad de visitar a sus seres queridos todavía en la tierra.
- A los seres queridos recién llegados, usualmente en los tres primeros meses de transición, se les permite que trasmitan a través de mensajes visuales — sueños, apariciones y otros medios — la evidencia de que están vivos.
- El tipo de vida a llevar en la vida póstuma —la belleza, la paz, la luz y el amor que espera a la mayoría de la gente— es inimaginable.
- Uno todavía puede aprender lecciones espirituales en la vida póstuma y aún progresar a esferas más altas y más bellas.
- Una vez ya en la vida póstuma, se experimenta la sensación de una enorme liviandad.
- Las incapacidades físicas que la gente tiene en la tierra desaparecerán —una vez que se hayan ajustado mentalmente no habrá deformidades, enfermedades, ceguera ni ninguna otra cosa que los afectaba adversamente en la tierra.
- La mente tiene un enorme poder en la vida póstuma. Puede crear materia allí y puede transportar su cuerpo con la velocidad del pensamiento, así si uno se imagina que está en cualquier lugar del mundo, allí llega instantáneamente.
- Quienes eran malos consistentemente, son dejados solos, o son encontrados por otros con las mismas bajas vibraciones, con la misma espiritualidad muy baja para ser atraídos por las esferas más bajas y oscuras.
- Algunas personas de la tierra tienen una mejor transición a la vida póstuma que otras —cuanto mayor conocimiento tenemos de la vida póstuma tanto más fácil es la transición.
- Algunos se quedan entrampados ‘entre los dos mundos’. Al sentir su cuerpo sólido no aceptan que en realidad están muertos. Muchos entran en confusión mental y pueden perderse durante décadas y aún más.
- La energía—positiva o negativa—es un 'boomerang'. Cuando le enviamos buena energía a alguien, esa buena energía nos es devuelta tarde o temprano. Si enviamos energía negativa siendo deshonestos, o hacienda trampa, o mintiendo, o asediando, o desacreditando, o haciéndole daño a alguien ?esa clase de energía negativa inevitablemente regresa a nosotros.
- ‘Cosechamos lo que sembramos' es la reconocida ley espiritual universal. Karma significa que nada se escapa. Todos los actos negativos contra los demás tienen que ser experimentadas en carne propia con el propósito de ‘continuar progresando espiritualmente’
- Todo pensamiento, toda palabra y toda acción son registrados … en la revisión de nuestras propias vidas todos experimentaremos los efectos de todos ellos.
- En las altas esferas es possible recordarlo todo y ver tridimensionalmete cualquier evento en cualquier período de nuestra existencia.
- El abuso del poder y el hostigamiento sistemático de los demás son dos de las acciones más kármicas. Un karma horroroso espera a aquellos cuya misión era proteger a la sociedad pero que intencionalmente abusaron de su poder, se entregaron a trasgresiones arbitrarias y causaron daños y perjuicios a los demás.
- Nadie será excusado de su mal comportamiento aduciendo que sólo cumplía órdenes.
- La crueldad—mental o física contra seres humanos o animales—es altamente kármica y nunca se justifica.
- Después de llegar a los reinos más oscuros, aquellos que consistentemente hostigaron a otros tendrán que disculparse y pedir perdón a las víctimas antes de que puedan progresar. Sólo las víctimas inocentes tienen el poder de remover la culpa de aquellos que infringieron castigos inhumanos, asesinatos, hostigamiento o crueldad.
- Si quienes fueron crueles y hostigaron a otros no son perdonados, permanecerán en su condición miserable hasta que sean perdonados.
- El infierno por toda una eternidad y la condenación eterna fueron inventados por el hombre para manipular los corazones y mentes de los desprevenidos — NO existen. Si bien es cierto que en la vida póstuma HAY esferas inferiores que son particularmente oscuras, desagradables y aún apavorantes —algunos las llaman ‘infierno’— NO se llega allí por toda una eternidad. La Ley del Progreso universal asegura que alguna vez en el futuro, aquellos con bajas vibraciones eventualmente, aún si les toma miles de años, obtienen vibraciones más elevadas y pueden graduarse a esferas superiores.
- Nadie nos juzga ni nos condena a las esferas inferiores. Nos condenamos nosotros mismos a las esferas horrorosas (“infierno”) por nuestras bajas vibraciones (baja espiritualidad) que adquirimos durante nuestras vidas en la tierra.
- ¿Conversión en el lecho de muerte? Hemos sido informados por las Fuentes Elevadas, y nos lo repiten continuamente, que inmediatamente después de la muerte nuestras vibraciones no cambian, aún si nos arrepentimos poco antes de morir. Nos llevamos las vibraciones acumuladas (espiritualidad) que adquirimos, o perdimos, durante toda nuestra vida en la tierra. El bautismo y el arrepentimiento son absolutamente absurdos como un medio de obtener ‘un mejor trato’ inmediatamente antes de la muerte.
- Si Ud. le ayuda tan solo a una persona a obtener el conocimiento verdadero, Ud. habrá justificado su existencia en la tierra ?Abedul Plateado (Silver Birch).
- Impedir a los demás el acceso al conocimiento de la verdad es altamente kármico.
- Nadie en la tierra ni en ninguna parte puede dañarte espiritualmente.
- No nacemos iguales espiritualmente.
- El egoismo es una de las mayores trasgresiones contra la espiritualidad y es altamente kármico.
- No todos tenemos que ‘reencarnar’. Si usted ha pagado sus deudas kármicas, usted no tiene que regresar a la tierra de nuevo.
- No venimos a este mundo a una vida de ensueño —sin pena, sin sufrimiento y sin problemas. Cuanto más variada sean nuestras experiencias, cuanto más aprendamos de nuestros errores, tanto más valiosa es nuestra existencia.
- Muchos de nosotros seremos defraudados, denigrados y perseguidos injustamente ... pero se hará justicia ... no en este mundo pero ciertamente en la vida venidera.
- Las leyes universales funcionan aunque no las conozcamos.
- Siempre que hay una inconsistencia entre la ciencia y las creencias, tales como la religión, las creencias tradicionales, o el escepticismo, la ciencia prevalece inevitablemente.
- Ser religioso no quiere decir necesariamente ser espiritual.
- No participar en los ritos religiosos, p.ej., bautismo, confesiones, y no creer en dogmas ni en doctrinas NO le impide a nadie de alcanzar la mayor espiritualidad ni las esferas superioes de la vida póstuma.
- En la vida póstuma la comunicación se hace por telepatía.
- La comunicación entre los dos mundos, la vida terrenal y la vida póstuma puede hacerse (y se hace) por telepatía.
- Hay algunos peligros inherentes en comunicarse con las entidades de la vida póstuma.
- Quienes están en la vida póstuma pueden leer nuestras mentes y poner ideas y pensamientos en nuestras mentes. Las entidades más bajas y traviesas pueden poner ideas y pensamientos negativos, y los seres positivos y más iluminados nos ayudan con ideas y pensamientos positivos. Mucho se deja para hacer uso de nuestro libre albedrío.
- Estamos en libertad de llamar a los poderodosos protectors de la vida póstuma para que nos ayuden a enfrentar los problemas diarios pero ellos no decidirán por nosostros.
- Los materialistas y demás gastan mucho tiempo preocupándose por los últimos diez o veinte años en la tierra y no gastan ni una pequeña fracción de su tiempo pensando en lo que les va a pasar en los siguientes diez o veinte mil años, cincuenta mil años ... y mucho, mucho más.
- Lo que le pase a una persona que se suicide depende de muchas cosas. La motivación es siempre muy importante. Por ejemplo, habrá una gran diferencia entre uno que comete suicidio por la muerte inevitable y otro que se suicida para evitar responsabilidades. Quienes se quitan la vida para evitar problemas y responsabilidades probablemente aumenten sus problemas y responsabilidades en la vida póstuma.
- Hay diferentes niveles de esferas en la vida póstuma —desde las vibraciones más bajas hasta las más altas. Al morir físicamente vamos a la esfera que mejor se adecúe a las vibraciones que acumulamos durante nuestra vida en la tierra. Poniéndolo en forma simple, la mayor parte de la gente va a la ‘tercera’ esfera —que algunos llaman de Tierra de Verano. Cuanto más altas son las vibraciones, tanto mejor son las condiciones —las que nos llevarán a esferas más altas. Somos informados que las esferas más altas son demasiado bellas para imaginarlas. Para aquellos con vibraciones muy bajas, existen muy serios problemas.
- Consistente con la Ley del Progreso, eventualmente, aún si toma miles de años, todos llegaremos a las altas esferas.
- Las personas semejantes se atraen entre si. A diferencia de lo que sucede en el plano terrenal, quienes tienen bajas vibraciones no se pueden mezclar libremente con quienes están en las esferas elevadas.
- Hay realmente una Guerra entre las Fuerzas de la Luz y las Fuerzas de la Oscuridad. Quienes continuamente dispersan oscuridad: ignorancia, propaganda falsa y perniciosa, odio, hostigamiento a los demás, abuso de poder, mentiras, estafas, dominación para explotar y otras energías negativas, atraerán y muy probablemente formarán parte de las Fuerzas de la Oscuridad. Quienes trabajan y divulgan un mayor entendimiento, conocimiento, paz, amor, luz, armonía, y otras energías positivas, atraerán y formarán parte de las Fuerzas de la Luz.
- Responsabilidad propia— a fin de cuentas, cada uno es responsable de sus propios actos y omisiones durante su vida en el plano terrenal.
Fuente: http://pedropablopachon.jimdo.com/la-muerte/que-pasa-cuando-morimos/

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sábado, 11 de febrero de 2012
Fantasmas: definición y orígenes, para saber un poco más
Los fantasmas (del griego φάντασμα, "aparición"), en el folclore de muchas culturas, son supuestos espíritus o almas desencarnadas que se manifiestan (aunque no de forma sagrada o hierofanía) entre los vivos de forma perceptible (por ejemplo, tomando una apariencia visible, produciendo sonidos o aromas o desplazando objetos —poltergeist—), principalmente en lugares que frecuentaban en vida, o en asociación con sus personas cercanas. Constituye uno de los tipos más conocidos de superstición.
Descripción
Quienes dicen haberlos visto los describen como siluetas o sombras monocromas, por lo general oscuras o blanquecinas, más bien difuminadas, nebulosas o antropomórficas, de carácter inmaterial y trasparentes, que flotan y pueden no estar completas o no tener rasgos definidos ni rostro; pero también y más raramente aparecen opacos, de cuerpo entero y con apariencia humana normal. Algunos parapsicólogos afirman que cuándo se mueven adoptan la apariencia de esferas de luz u orbes. Su aparición no suele sobrepasar unos segundos, raramente un minuto; cuando ocurre la temperatura baja sensiblemente; los pueden acompañar aromas penetrantes, golpes, ruidos, música o voces (los llamados fenómenos electrónicos de voz, mal llamados psicofonías), pero estos fenómenos pueden darse también aisladamente. Su aparición provoca a veces en seres humanos de su entorno fatiga o depresión; en los lugares y en el momento de su manifestación se ha medido una carga electromagnética inusual. Es bastante común, además, que en su proximidad se descarguen las baterías de los aparatos eléctricos o se apaguen las luces, de forma que parecen manipular (absorber, y menos frecuentemente expulsar) una cierta energía cinética (en forma de movimientos de objetos, frío o calor) o eléctrica, o estar relacionados con distorsiones en las mismas. Motivo recurrente de su aparición es un cambio físico en su entorno: obras de reforma de una casa, aparición de un nuevo habitante en la misma, etcétera. Otras veces es un cambio anímico: un hecho trágico, o bien un fallecimiento o nacimiento recientes o un hecho emocionalmente significativo.
| Helena Petrovna Blavatsky, ocultista, teósofa rusa y una de las fundadoras de la Sociedad Teosófica. |
Como las leyendas etiológicas, están ligadas a un lugar, una leyenda, un mito, una noticia trágica; algunos, los llamados residuales, realizan siempre los mismos actos y se aparecen periódicamente, pero su actitud no es comunicativa ni necesitan la presencia de seres humanos para manifestarse, por lo que pueden ser grabados por cámaras ocultas; los de otro tipo sí son conscientes y pueden interactuar y sostener corto diálogo con las personas presentes, pero lo corriente es que terminen siendo esquivos y huidizos, ya que su manifestación visible es siempre discontinua y nunca se prolonga largo tiempo; podría decirse que tienen más miedo o angustia ante los seres vivos que estos ante ellos; sólo unos pocos son abiertamente benéficos, o malignos y hostiles. Algunas veces han sido vistos y grabados traspasando muros sólidos; algunos pueden mover o transportar objetos de leve peso, pero siempre por poco tiempo. Obedecen a las leyes de la perspectiva según el punto del espacio desde el que se los contempla; muchos parecen sólidos y opacos, por lo que pueden ser filmados; se reflejan en los espejos y producen ruidos sincronizados con sus movimientos (pasos, etc). Generalmente dan la impresión de ser tan reales como las personas vivas, aunque sólo durante un periodo de tiempo muy breve.
Ciertas personas, los llamados clarividentes, médiums, Ashanes o chamanes, dicen observarlos con frecuencia o poder comunicarse con ellos; asimismo prácticas conocidas como la canalización mediúmnica y la necromancia o nigromancia aseguran poder hacer que los muertos se encarnen otra vez brevemente. Según qué tradición, los fantasmas aparecen con distinto atavío, más o menos relacionado con su muerte (el clásico de la literatura occidental es el sudario o sábana mortuoria); el momento difiere, aunque por lo común es a la puesta de sol, a medianoche, en luna llena, a una hora fija o en una fecha determinada, por lo general la de su muerte, o de noche; sin embargo hay también apariciones poco puntuales que "se manifiestan" de forma imprevista e imprevisible en cualquier momento, incluso a mediodía. Los parapsicólogos los clasifican en residuales y conscientes; los residuales repiten siempre lo mismo y parecen ajenos a quienes los ven; los conscientes poseen actitud comunicativa y pueden interactuar con los vivos. Algunas ceremonias, como por ejemplo los exorcismos, tienen el poder de alejarlos durante un tiempo o definitivamente.
Los estudiosos del fenómeno afirman que existen también fantasmas de personas vivas (bilocación, doppelganger, fetch...) y documentan también la aparición de fantasmas de animales (por ejemplo el Perro negro, el Dip, la Pesanta o el Cadejo, entre otros), barcos, trenes, aviones, casas y pueblos fantasmas e incluso objetos fantasmas, como los tsukumogami japoneses o los domésticos de parasoles (karakasa) y linternas (chōchinobake).
Pueden aparecerse solos, lo que es lo más corriente, o formando grupos, incluso numerosos. Su manifestación en algunos casos es anuncio o aviso de algo positivo o funesto por ocurrir. También los hay de carne y hueso: en 1937 la folclorista estadounidense Zora Neale Hurston escuchó en Haití el caso de Felicia Félix-Mentor, fallecida y enterrada en 1907 y viva aún treinta años después como zombi semiconsciente a causa del habitual uso en el animismo vudú de dosis semiletales de drogas/veneno como tetrodotoxina, estramonio o datura que provocan parálisis temporal y locura permanente. Otras alucinaciones visuales o auditivas provocadas por enfermedades como la esquizofrenia o por las drogas, o bien las falsas resurrecciones espontáneas causadas por enfermedades como la rabia, la catalepsia etcétera pueden haber originado asimismo leyendas de aparecidos, revenants, vampiros y no muertos en personas predispuestas por prejuicios cognitivos y tradiciones culturales. Por otro lado, partes del cuerpo humano desaparecidas, amputadas o cercenadas pueden ser percibidas por el cerebro como miembros-fantasma. Para los espiritistas, un fantasma también podría ser un espíritu atrapado en nuestro mundo por medio de invocaciones, brujería o promesas (almas en pena).
Origen
La creencia en aparecidos (muertos que vuelven a aparecer para encomendar alguna misión) o revenants (lo mismo, en francés), espectros, ánimas del Purgatorio, almas en pena, o fantasmas es muy propia de la naturaleza humana, tanto que tiene visos de ser o constituir un meme antropológico abstracto que pervive, como otros tipos de superstición, a través de numerosos factoides concretos. Ha generado y genera una amplia literatura (novela gótica o de terror), inspira la cinematografía y el teatro y ha creado innumerables leyendas y mitos, si es que estos, inversamente, no han creado este bulo; la ciencia considera creer en fantasmas un tipo de superstición muy asentado en la psicología del ser humano, porque se alimenta de la necesidad de vida eterna, como la religión, y sublima una muerte inaceptable y aborrecible por medio del acto apotropaico de creer que la conciencia pervive más allá del fin de la misma. Estudios recientes indican que muchos occidentales creen en fantasmas; en sociedades donde la religión tiene mucho predicamento, como los Estados Unidos, una encuesta demostró que el 32% de sus habitantes cree en fantasmas y en la vida luego de la muerte o más allá, siempre en forma paralela a la religión o de forma menos regulada por un sistema escatológico como han hecho las religiones más frecuentes, que se aprovechan de este meme antropológico para crear estructuras económico-culturales de creencias.
Desde antiguo la mitología, la religión y otras manifestaciones de folklore o literatura han creído, o pretendido creer, en la existencia de entidades sobrenaturales, manifestaciones vitales o númenes más o menos inmmateriales de varios tipos:
- 2. Naturales o no humanos: inanimados sin movimiento o cosas, e inanimados con movimiento o semovientes, como el aire, el agua, el fuego, las plantas, los astros.
- 3. Naturales animados: animales o animalizados.
- 4. Antropomórficos.
- 5. Humanos.
Desde el más primitivo animismo, que otorga vida a todo lo semoviente o dotado de movimiento y evolución, así como a las fuerzas de la naturaleza (el aire, el agua, el fuego, la vegetación, los astros), muchas de estas categorías pueden asociarse, formar criaturas mixtas y recibir denominación o nombre, como el ángel o los dioses medio animales o animalizados de los egipcios y los japoneses. El fantasma vendría a ser una entidad entre el cuarto y quinto tipo por su origen humano, bien diferenciada de duendes, diaños, demonios, yōkai, genios, elfos, silfos, hadas y longaevi, restos de religiones desaparecidas a los que Heinrich Heine llamaba "dioses en el exilio". Para la mentalidad moderna, que ha desvitalizado el cosmos transformándolo en una cosa o un mecanicismo muerto y absorbiendo toda su vida en el yo y el antropocentrismo desde el Renacimiento, es más fácil creer por eso en fantasmas que en esos otros tipos de criaturas, cuyo predicamento estaba más extendido por el mundo politeísta antiguo y la Edad Media. El pensamiento prelógico y primitivo no distingue niveles entre lo real y lo imaginario, se rebela contra la idea inaceptable y abstracta de la muerte y considera que lo aparecido en sueños es indistinto y posee existencia real, justificando sus temores y concretándolos desde el mundo onírico o del sueño e identificando la imagen de un ser desaparecido por la muerte que aparece en este con un ser real no afectado por la conclusión, la desaparición y la muerte. Se cree así en otros grados de existencia, menos patentes pero considerados reales; es más, se calma así la inquietud existencial que provocan los sentimientos de culpa, de finitud y de muerte.
Historia
Para los pueblos primitivos los fantasmas tenían una vida infinitesimal y miserable, insuficiente para animar y mover un cuerpo, hacer latir su corazón y darle aliento o respiración, pero vida al fin y al cabo, ya que tenían bastante o la suficiente fuerza para manifestarse en los sueños para atormentar o avisar a los vivos o como sombras y apenas necesitaban alimento (en las culturas antiguas con culto a los manes y antepasados había un día anual designado para alimentarlos con ofrendas de alimentos o sacrificios, que los cristianos han sustituido por flores en el Día de difuntos o de Todos los Santos). Así se calmaba a los antepasados y se aseguraba su benéfica influencia. La creencia en fantasmas se testimonia desde los primeros textos escritos sumerios y egipcios: el fantasma de Enkidú se apareció a Gilgamesh en la llamada Epopeya de Gilgamesh. También se encuentra extendida por otras civilizaciones de muy distinto desarrollo cultural. La Odisea del griego Homero y la Eneida del latino Virgilio acogen viajes de ultratumba. Los romanos ponían un puñado de tierra sobre el cadáver porque si no el alma erraría por toda la eternidad en la ribera de la Estigia, y era preciso poner una moneda en la boca para pagar al barquero o el alma no tendría descanso. Por eso aterraba a los romanos navegar por el mar, ya que no recibirían honras funerarias. A los suicidas romanos se los enterraba con la mano cortada y separada del cuerpo, con el fin de desarmar a su espíritu, que hipotéticamente atormentaría a los vivos. Los fantasmas buenos para los romanos eran los manes o espíritus de los antepasados; los malvados eran las larvae, almas de hombres malvados que vagan errantes por las noche y atormentan a los vivos. Plutarco, en el siglo I, describe unos baños encantados en su Queronea natal donde aparecía el fantasma de un hombre asesinado. Otro celebrado fantasma fue descrito en una de las epístolas del historiador romano Plinio el Joven (VII, 27, 5-11), quien describe una casa encantada en Atenas donde aparecía un espectro que arrastraba cadenas; los sucesos cesaron cuando el filósofo Atenodoro alquiló la casa y fue guiado por el fantasma hasta un esqueleto enterrado y fue vuelto a sepultar con las debidas ceremonias. El texto está dirigido a un tal Licinio Sura:
- La falta de ocupaciones a mí me brinda la oportunidad de aprender y a ti la de enseñarme. De esta forma, me gustaría muchísimo saber si crees que los fantasmas existen y tienen forma propia, así como algún tipo de voluntad, o, al contrario, son sombras vacías e irreales que toman imagen por efecto de nuestro propio miedo...
Otros escritores, como el romano Plauto (en su comedia Mostellaria) o el sirio Luciano de Samosata (en su relato Cuentistas o El descreído) también escribieron sobre fantasmas, aunque el precedente que más cabe citar es la compilación Sobre los hechos maravillosos de Flegón, liberto del emperador Adriano, origen de la leyenda de la esposa cadáver que reaparece en Proclo y sirvió de inspiración a Goethe para su Novia de Corinto y a Washington Irving para El estudiante alemán.
Una de las teorías que intentan explicar la religión los derivaría de la tendencia del pensamiento primitivo y prelógico a considerar que el mundo de los sueños forma también parte del real; por tanto, ver en sueños a personas fallecidas indica que no han muerto y que pueden interferir en la vida real. El origen de los fantasmas, pues, no sería distinto al de la religión en general.
En las civilizaciones orientales (como la china e india), muchos creen en la reencarnación o transmigración de las almas. Agregada a esta visión y dentro del Budismo, los fantasmas son almas que rehúsan ser recicladas en el curso del Samsara (ciclo de la reencarnación), porque han dejado alguna tarea por terminar. Los metafísicos y exorcistas de diversas religiones pueden ayudar al fantasma a reencarnarse o hacerlo desaparecer orientándolos o mandándolos a otra dimensión de existencia. En la creencia china e india, además de reencarnar, un fantasma puede también optar a la inmortalidad transformándose en semidiós y puede a través de su elevación espiritual trascender diversos planos o servir a los seres humanos, o bien puede bajar al infierno y sufrir ciclos karmáticos. En Japón, la religión shintoísta reconoce la existencia de espíritus de todo tipo y acepta la creencia en fantasmas como parte de la vida cotidiana. En la cultura malaya son prácticamente innumerables las leyendas y clases de fantasmas.
En Occidente la creencia en fantasmas se fue difuminando desde la creencia irracional en ellos de la Edad Media al escepticismo de la Ilustración en el siglo XVIII, cuando el padre Feijoo, embutido en una lucha sin cuartel contra las supersticiones, llegó a decir que "no hay fantasma ni espectro que no desaparezca al conjuro de una buena tranca". En ese mismo siglo, el doctor Samuel Johnson llegó a la conclusión de que el fantasma de Cock Lane en Londres era una filfa.
En el siglo XIX la creencia en fantasmas resurgió poderosamente merced a la tendencia irracionalista del Romanticismo y el desarrollo del Espiritismo, la Teosofía y pseudociencias como la Parapsicología.
| James Randi. |
Todavía en el siglo XX y XXI se sigue considerando a los fantasmas como almas en pena que no pueden encontrar descanso tras su muerte y quedan atrapados entre este mundo y el otro, a pesar del desarrollo de una corriente positivista, escéptica y científica, que intenta desacreditar esta superstición y cuyos representantes más conocidos son ilusionistas como Harry Houdini o James Randi. La creencia general común supone que el alma de un fallecido no encuentra descanso por una tarea que el difunto ha dejado pendiente o inconclusa ("promesa"): así, puede tratarse de una víctima que reclama venganza o un criminal que, por alguna causa, (haber sido enterrado con símbolos sagrados, por ejemplo) ve diferido su ingreso en el purgatorio o infierno. En la mayoría de las culturas contemporáneas, las apariciones de fantasmas están asociadas a una sensación de miedo y son fuente importante de estudio de recién nacidas pseudociencias, como la parapsicología. Aún es también importante dentro del estudio de ciertas religiones, como el Islam, el Budismo, Jainismo, Hinduismo, Shintoismo, Espiritualismo y Cristianismo, aunque cada una lo estudia de modo diferente. En las creencias de la Nueva Era, se intenta racionalizar la creencia tradicional afirmando que los fantasmas son cúmulos de energía negativa o que se trata de imágenes holográficas de personas que han dejado impregnado el ambiente con su imagen y sus actividades.
Clases de fantasmas
G. N. M. Tyrrell, autor de un clásico libro sobre el tema, Apparitions (Apariciones), publicado en 1943, identificaba cuatro grupos principales en base a la conducta adoptada por los presuntos espíritus, más conocida que su propia naturaleza:
- Apariciones que frecuentan habitualmente un lugar determinado. Generalmente no suscitan miedo, son inofensivos y a veces llegan a ser tratados como un miembro más de la familia.
- Apariciones post-mortem. Suelen tener lugar muy poco tiempo después de la muerte de la persona reaparecida, y no acostumbran a estar relacionadas con un lugar o acontecimiento concreto; parecen ser como despedidas.
- Apariciones en casos críticos: el aparecido es alguien que está viviendo una experiencia importante (a menudo desconocida por el testigo de la aparición), como un accidente, una enfermedad o, por supuesto, la muerte, y se muestra ante una persona o personas simultáneamente a esa experiencia, no después de la misma.
- Aparición inducida. En estos casos, el fantasma no es el de una persona muerta o moribunda, sino el de alguien vivo, que intenta con deliberación hacer que su imagen se haga visible a otra persona; se habla entonces de bilocación, si se trata de santos, o en el folclor alemán de doppelganger (en el irlandés, fetch).
En este tipo de apariciones parecen haberse excluido aquellas en las que la aparición adopta una actitud comunicativa e interactiva con aquel a quien se muestra, pudiendo hablar o comunicarse con él, mucho tiempo después de su fallecimiento.
Fantasmas, Sociedad y Economía
Como fuente pristina de curiosidad la creencia en fantasmas es tema goloso que ha suscitado mucho negocio editorial, teatral, cinematográfico, radiofónico, televisivo y periodístico, porque se genera habitualmente como un factoide o una leyenda urbana, y por eso supone con frecuencia una atracción turística notable para lugares históricos desconocidos. Eso provoca la aparición de grandes intereses creados en torno a las apariciones de fantasmas y, por tanto, la aparición, también, de distintos grados de fraude y negocio o ambos y, por consiguiente, del rechazo y oscurecimiento interesados a toda explicación puramente racional o científica de este tipo de fenómenos; de ahí la explotación y fomento del miedo y del ambiente morboso y el lenguaje interminablemente elíptico y oscuro que los rodea, así como la asfixia consciente de toda verdad que pueda existir en el fondo del asunto, que se hace terreno de cultivo, mina y asidero de todo tipo de factoides y leyendas urbanas. La verdad se deja siempre encerrada una ignorancia que, además, favorece la estafa, la riqueza, el lucro, el crecimiento económico.
De ahí que la desconfianza, el método científico, el empirismo y el escepticismo sean requisitos imprescindibles para abordar con seriedad un fenómeno como este, rodeado de engaños y la mayor parte de las veces, si no todas, engaño él mismo.
Fantasmas y Parapsicología
Para no ser pseudociencia, la parapsicología investiga la psicología del engaño, procura documentar cualquier testimonio de los llamados fantasmas y controlar rigurosamente las circunstancias en que se producen (incluidas los observadores) alejándose de cualquier prejuicio cognitivo.
La parapsicología asocia los fantasmas a la percepción de personas y animales vivos o muertos de forma visual o auditiva (las mal llamadas psicofonías y teleplastias). Determinadas personas, los llamados clarividentes, imbuidos al parecer de una cierta percepción extrasensorial, les permitiría poder registrar su presencia, observarlos, escucharlos o sentirlos de fórma más o menos continua o discontinua (al parecer en forma de rápidos e incompletos flashes de información) y obtener información desconocida e inédita de los mismos en alto porcentaje cierta y verificable, algunas veces por procedimientos como la escritura automática o la psicometría. En efecto algunos clarividentes o mediums han logrado recabar información útil para esclarecer desapariciones o crímenes y ayudar a la policía, como atestiguan los casos de Rosemarie Kerr, Sally Headding o Nancy Orlen Weber, entre otros.
Los fantasmas más frecuentes poseen una tipología escindida en tres clases:
- Fantasmas residuales, o visiones que realizan actos repetitivos y carecen de actitud comunicativa o interacción con los observadores.
- Fantasmas conscientes, que pueden comunicarse e interactuar con los observadores.
- Encantamientos duraderos de lugares concretos donde se manifiesta uno o más fantasmas desde hace mucho tiempo.
- Poltergeist o "espíritus burlones", fenómenos de duración más reducida ligados a una persona, por lo general adolescente o joven (aunque no siempre), en la que se mueven objetos solos, se escuchan golpes repetitivos o ruidos y se encienden o apagan luces.
Fantasmas y Espiritismo
Según el Espiritismo o "doctrina espírita", como se decía en el siglo XIX desde que este movimiento fue configurado por Allan Kardec y la teósofa Helena Petrovna Blavatsky, el alma sobrevive a la muerte del cuerpo material y asciende a un nivel superior de existencia. Sin embargo algunas almas se desvían de ese camino; no parecen tener una autoconsciencia completa de su ser; la tienen, pero sólo hasta cierto punto, porque no han logrado todavía resolver sus dudas existenciales. Se trata de fantasmas: entidades desencarnadas que se torturan y fustigan cruelmente con asuntos no resueltos en su vida anterior. Puede, por ejemplo,
- Que no acepten su propia muerte, que no quieran reconocer que han desencarnado.
- Que se sientan culpables por no haber concluido correctamente algún asunto durante su vida humana.
- Que se sientan atados o ligados afectivamente a alguna persona o lugar cuando estaban con vida.
- Que sientan odio o rencor consigo mismos o con alguien de su entorno como humanos.
- Que sientan que no merecen estar en ninguna parte y que ya no les queda esperanza.
Un fantasma se construye con algunas de las actitudes no resueltas de un humano mientras vivía encarnado en su cuerpo físico: padece carencias, obsesiones, sentimientos de culpabilidad, apegos irresistibles, miedos o desesperanza. Por no cuidar esas actitudes, según el Espìritismo, uno se puede transformar en un posible candidato a fantasma el día de mañana. La labor del médium ha de consistir en orientar y aconsejar para poder cambiar esas actitudes. Debe ser capaz de sentir que está a tiempo de rectificar o de perdonar o ser perdonado, ser capaz de sentir que tiene una segunda oportunidad en la que podrá aprender de sus errores del pasado y convertirlos en un valioso conocimiento para el futuro. Este cambio de actitud para el fantasma, que no sería sino una entidad mendiga que pide afecto, comprensión, y oportunidad para un cambio, debe proporcionárselo el médium. Una vez el fantasma ha comprendido, espontáneamente sucede aquello largamente ignorado o no esperado por él, sabe que puede sentirse libre y continuar su camino de evolución en niveles superiores de conciencia y puede seguir su camino en paz creciendo existencialmente hacia otros planos, bien en una forma encarnada o bien en una forma espiritual. Ha comprendido que la capacidad de ordenar sus experiencias le permiten ser su mejor maestro y enseñar a otras entidades a no repetir su mismo error.
En el vocabulario espiritista no se utiliza la palabra fantasma, sino eidolon, espíritu, ente o entidad. Algunas almas no habrían pasado a otro nivel de existencia por miedo a quemarse eternamente, por simple obstinación o por poseer demasiado apego a este nivel de existencia o a algunas cosas y personas de este nivel de existencia. Otra explicación a este fenómeno, que permite una leve unificación entre la física contemporánea y esta creencia sobrenatural, y que se funda en presuntos experimentos llevados a cabo con equipo técnico en varias partes del mundo a partir de 1945, sugiere que al momento de morir, subsiste de algún modo la "información cuántica", el modelo molecular del ser vivo, la cual, mediante la combinación de factores adecuados,de espacio,tiempo y energìa, (sitios con apropiados niveles de energia del tipo iones positivos), se manifiesta como si tuviera un cuerpo (forma material difusa popularmente denominada "ectoplasma" o "periespíritu"), pudiendo realizar acciones (ruidos, movimiento de objetos,apariciones),lo cual depende en gran medida del voltaje e intensidad del campo de iones positivos presente en dicho lugar. El fundamento principal de esta teoría se basa en que toda acción realizada en el espacio requiere una fuente de energía que es recargada por el espectro en estos lugares electromágneticamente saturados de cargas electrónicas libres (electrones sueltos en el aire u otras substancias). Dicho cuerpo difuso le proporcionarìa al espectro sensaciones similares a las de la persona viva, obviamente con sus limitaciones, pero sensaciones al fin y al cabo, lo que explicarìa tambièn los casos en los cuales las psicofonìas y otras anomalías captadas en sesiones de espiritismo reproducen frases inconclusas o absurdas como "siento frìo" o "yo, qué estoy haciendo aqui". De cualquier forma, esto no seria mas que un reflejo hologràfico-electrònico de un personaje muerto tiempo atrás.
Fantasmas y Catolicismo
El último Catecismo de la Iglesia Católica no admite la existencia del limbo, aunque algunos teólogos la postulan, pero sí la del Purgatorio, al contrario que el Luteranismo protestante. Estima perjudicial, autodestructivo y pecaminoso el uso de la necromancia, la Ouija, el Tarot y cualquier ceremonia o procedimiento no religioso con el cual se obtenga comunicación con la otra vida; según exorcistas y demonólogos como el padre José Antonio Fortea, recurrir a estos rituales, fuera de ser extremadamente peligroso desde un punto de vista psicológico, supone dejar puerta abierta para que entre sin invitación uno cualquiera de la numerosa jerarquía de espíritus no humanos o demonios. Por otra parte, según la escatología de algunos teólogos, existe un limbo al que van las almas, criaturas, seres no humanos y ángeles indecisos, que no son ni buenos ni malos ni se han puesto de parte de nadie, esperando el lugar que Dios les dará cuando ocurra el juicio final. En cuanto a la consulta de mediums, en Deuteronomio XVIII, 12-14, no se niega la existencia de estas personas, pero se dice que no se debe recurrir a ellos:
- Cuando entres a la tierra que Yahveh tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Yahveh cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Yahveh tu Dios echa estas naciones de delante de ti.
Ciertamente hay almas perdidas, temerosas o ignorantes que desconocen cómo entrar o estar en el Purgatorio o fantasmas que se introducen en un cuerpo humano; estas almas se marchan con el simple poder de la oración y no necesitan exorcismos. Los demonios, espíritus no humanos, por el contrario, pueden poseer lugares (la llamada infestación) o personas (la posesión demoniaca) y, si están ocultos, se manifiestan al cabo de intensas, prolongadas y duraderas sesiones de oración. Los demonios sólo poseen el poder de tentar y atacan el lado más débil de la persona tras un paciente y profundo estudio de la misma. Una vez que uno distingue bien entre posesión e infestación, los fantasmas son un fenómeno distinto: son apariciones de personas que están en el Purgatorio, pero las características de estas apariciones son siempre las mismas y muy distintas de la infestación:
- El alma se aparece con forma humana
- No dice nada
- Se aparece con carácter amenazante y terrorífico
Nunca mueve objetos, ni produce ruidos. Cuando se aparece se queda mirando con cara de pocos amigos y después desaparece sin más. No es un demonio porque, fuera de que el fenómeno nunca va a más, desaparece si se dicen misas u oraciones por su alma. Esas apariciones son un modo de llamar la atención para que se rece por esa alma en concreto.
Fantasmas y literatura
Son muchos los escritores que han tratado este tema. Ya se han mencionado ejemplos antiguos en el apartado "Historia", pero cabe insistir en Sobre los hechos maravillosos de Flegón, liberto del emperador Adriano, porque fue origen de la leyenda sobre la esposa difunta que reaparece en Proclo y sirvió de inspiración a Goethe para su Novia de Corinto y a Washington Irving para El estudiante alemán. En el siglo XVI Gonzalo Fernández de Oviedo narra un caso real de fantasmas en sus Batallas y quincuagenas y Antonio de Torquemada menciona muchos casos demasiado crédulamente en un Jardín de flores curiosas (1570) que irritó tanto como sedujo al propio Cervantes, quien parece evocar a la estantigua en el episodio del cuerpo muerto. En el teatro del siglo XVII aparecen obras donde los fantasmas tienen un papel destacado: Hamlet, de Shakespeare; El caballero de Olmedo y El duque de Viseo de Lope de Vega o El burlador de Sevilla de Tirso de Molina, quien se inspira a su vez en la leyenda de El convidado de piedra. El tema se desarrolla generalmente dentro del género de la novela gótica o cuento de terror, un género que empezó con el Romanticismo a finales del siglo XVIII, aun cuando fue en el XIX cuando encontró su verdadero desarrollo y máximo apogego con autores como E.T.A. Hoffmann, Edgar Allan Poe, Jean-Charles Emmanuel Nodier y Sheridan Le Fanu. Escribieron novelas góticas con relatos de fantasmas Horace Walpole (El castillo de Otranto, 1764), Matthew G. Lewis (El monje, 1794) y Charles Maturin (Melmoth el errabundo). Posrománticos son Gustavo Adolfo Bécquer, Guy de Maupassant, M. R. James, R. L. Stevenson, Lafcadio Hearn, Henry James, Edith Wharton, Algernon Blackwood, Arthur Machen, M. P. Shiel etc... Se acercaron al género con mayor o menor fortuna Emilia Pardo Bazán, Richmal Crompton, E. F. Benson, William F. Harvey, Richard Middleton, W. Somerset Maugham, Elizabeth Bowen, Robert Aickman, May Sinclair, Walter de La Mare, Thomas Burke, A. E. Coppard, Charles Williams, Herbert Russell Wakefield, Alfred McClelland Burrage, A. N. L. Munby, Arthur Gray, Barry Pain, Christopher Woodforde, E. G. Swain, Hugh Walpole, John Buchan, L. T. C. Rolt, Simon Raven, Terence H. White, V. S. Pritchett y L. P. Hartley.
Comunicación con fantasmas
A medida que el hombre moderno ha ido desarrollando nuevas tecnologías de comunicación, los interesados en obtener información de fantasmas las han usado y así se habla de psicofonías o grabaciones sonoras en las que supuestamente se oye la voz o los movimientos de algún difunto, o de psicoimágenes, imágenes estáticas o en movimiento en las que presuntamente puede distinguirse alguna presencia fantasmal.
| Houdini demuestra cómo un fotógrafo puede producir fraudulentamente fotografías de espíritus. |
Sin embargo, quienes pretenden justificar la existencia de otro mundo y la posible comunicación con el mismo deben justificar primero por qué casi todas las manifestaciones espirituales suelen reducirse a manifestaciones psicológicas de engaño o autoengaño, o fraudes, como con devastadora frecuencia han demostrado ilusionistas expertos como Harry Houdini, James Randi o Criss Angel, quienes saben desde luego que lo que ocurre en nuestra mente es de factura mucho más simple que lo que ocurre en la realidad fuera de ella. Algunos tipos de alucinación, como la hipnopómpica o la hipnogógica, la parálisis del sueño, los síntomas de una esquizofrenia o determinados tipos de epilepsia no diagnosticadas, el fenómeno del sueño lúcido o falso despertar, la pareidolia, la apofenia, el uso de drogas y sustancias psicotrópicas que creen falsos recuerdos, los fuegos fatuos pueden explicar la mayoría de los casos, por no hablar del espíritu lúdico de las bromas y los citados, groseros y mezquinos intereses económicos, que pueden apoyar, magnificar y converger sobre las anteriores explicaciones, que se acumulan sobre la necesidad de religión y de fe ultraterrena, un meme antropológico desarrollado en el ser humano por la selección natural como ventaja para la supervivencia gregaria.
Esto no basta para desanimar, sin embargo, a quienes creen en alguna manifestación divina o macabra que es una liberación de energía del cuerpo, esto es, una "evolución" de esta vida terrenal hacia otra en un mundo ultraterreno, y hay caos desconcertantes de clarividencia y percepción extrasensorial que aún aguardan explicación satisfactoria.
Algunos intentos no escépticos de resolver racionalmente estos fenómenos han sido formulados por físicos como Roger Penrose, quienes creen posible la transmisión de información nerviosa mediante corrientes cuánticas a nivel subatómico que pueden ser amplificadas mediante los microtúbulos existentes en las neuronas; además, la insólita lógica cuántica permite distorsiones temporales que pueden causar la duplicación del presente o bilocación, y esto explicaría muchos de los fenómenos paranormales de transmisión de información, como expone en su Las sombras de la mente: hacia una compresión científica de la consciencia (Barcelona: Editorial Crítica, 1996). Explicaciones científicas concurrentes han sido formuladas por Stuart Hameroff o recogidas empíricamente por Raymond Moody.
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