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sábado, 3 de marzo de 2012

Silverpilen



Silverpilen ("La flecha plateada") es un tren fantasma que, según una leyenda urbana de Estocolmo (Suecia), ha sido visto en algunas ocasiones por la red del metro de Estocolmo. Se supone que el tren está formado por vagones plateados de la serie C5. Sólo un tren de esa serie, formado por 8 vagones, fue construido y puesto en servicio en la década de los 60 y reemplazado por trenes más modernos hace unos años.

El tren se veía pocas veces, lo que pudo originar la leyenda en la que la gente decía que veía un tren blanco y reluciente, especialmente si lo veían de noche. La historia tal y como se contaba en 1980 fue recopilada y redactada por Bengt af Klintberg. La historia también apareció en un capítulo de la serie de televisión sueca Det spökar (Los fantasmas), emitido el 10 de diciembre de 1997.

Existen diferentes versiones de esta leyenda. Hay quien afirma que el tren sólo ha sido visto por trabajadores de la red de metro en túneles abandonados. Otros aseguran que el tren fantasma pasa después de medianoche por algunas estaciones a gran velocidad. Incluso algunas versiones afirman que el tren para a veces para recoger pasajeros. Con frecuencia la historia de este tren se relaciona con la estación fantasma de Kymlinge, una estación que nunca se terminó de construir, y que por lo tanto no se usa, de la línea 11 del metro de Estocolmo. Las mismas leyendas que dicen que este tren recoge pasajeros dicen que éstos sólo se bajan en esta estación cuando ya están muertos (Bara de döda stiger av i Kymlinge traducido como Sólo los muertos se bajan en Kymlinge). Esta historia tiene un estilo muy similar al de una leyenda muy conocida, El Holandés Errante.



La canción húngara del suicidio

Rezső Seress

 
"Gloomy Sunday" (del húngaro "Szomorú Vasárnap"), es una canción escrita por un pianista y compositor autodidacta húngaro, Rezső Seress, en 1933. De acuerdo con la leyenda, esta canción inspiró cientos de suicidios. Según se alega, tendría un mensaje subliminal que provocaría tal proceder. Aunque fue visto como un judío más por los nazis, fue sometido a los campos de concentración, y en varias ocasiones fue fuertemente golpeado. Pese a todo esto, Seress sobrevivió al Holocausto. Los comunistas lo consideraron un contrarrevolucionario por el hecho de que sus canciones habían causado furor en los Estados Unidos.

Cuando se lanzó en EE.UU, se la conoció como "La canción húngara del suicidio". No hay ningún dato que avale la citada leyenda ni referencia alguna en prensa o cualquier otra publicación de la época. A veces se cita el hecho de que el propio Rezso Seress se suicidó tirándose por una ventana de un edificio de Budapest en 1968 como aval de la leyenda urbana que rodea a la canción, pero este dato no aporta demasiada verosimilitud ya que, si bien es cierto que el autor se suicidó, lo hizo 35 años después de componer Gloomy Sunday.

Budapest, 13 de enero. Rezsoe Seress, cuya exitosa canción de estilo fúnebre, "Gloomy Sunday", fue culpada de haber desencadenado una ola de suicidios durante los años '30, ha puesto fin a su propia vida suicidándose, como se ha sabido hoy.
Las autoridades revelaron hoy que el Sr. Seress saltó de una ventana de su pequeño departamento el pasado domingo, poco tiempo después de su sexagésimo noveno cumpleaños.
La década de los años '30 estuvo marcada por una severa depresión económica y por la agitación que provocó la Segunda Guerra Mundial. La melancólica canción escrita por el Sr. Seress, con letra de su amigo Ladislas Javor, un poeta, declara en su clímax: “Mi corazón y yo hemos decidido terminarlo todo”. Fue culpada de haber provocado un agudo incremento en el número de suicidios, y las autoridades húngaras la prohibieron finalmente. En Norteamérica, donde Paul Robeson introdujo una versión en inglés, algunas emisoras de radio y clubes nocturnos la vetaron.
El Sr. Seress se quejó que el éxito de “Gloomy Sunday” en realidad había hecho aumentar su infelicidad, porque sabía que nunca sería capaz de componer otro éxito igual.

The New York Times, 13 de enero de 1968.
 
Se han grabado numerosas versiones de la canción, entre ellas la que hoy día se considera referencia, por Billie Holliday. Phil Elwood cita en JazzWest.com las siguientes palabras de Michael Brooks, extraídas de las notas de producción que acompañan en conjunto de 10 CDs Lady Day - the Complete Billie Holiday on Columbia, 1933-1944: "Gloomy Sunday llegó a América en 1936 y, gracias a una brillante campaña de publicidad, empezó a ser conocida como La canción húngara del suicido. Supuestamente, tenía el poder de hipnotizar a los amantes afligidos, que tras escucharla se precipitaban hacia la ventana abierta que tuvieran más cerca, del mismo modo que los inversores suicidas en octubre de 1929: Ambas historias son claras leyendas urbanas."

 En 1997 Billy Mackenzie, vocalista de la banda escocesa The Associates se suicidó cerca de la casa de su padre en Dundee. Curiosamente la banda había reinterpretado la versión de Holiday en 1982.

Lo que es cierto es que, en versiones posteriores, la impactante desesperación y amargura de la letra original de Seress fue pronto reemplazada por la melancólica letra del poeta húngaro László Jávor: tanto Sam M. Lewis como Desmond Carter tradujeron la canción al inglés. La versión de Sam Lewis fue interpretada en 1936 por Hal Kemp y su orquesta y más tarde por Artie Shaw y Billie Holiday. La popularidad de "Gloomy Sunday" aumentó mucho tras la interpretación de Billie Holiday en 1941. Su interpretación convirtió la versión de Lewis en la versión de referencia para futuros intérpretes. Intentando aligerar el tono pesimista, se añadió una tercera estrofa en la versión de Billie Holiday, dándole a la canción un tono de ensoñación (empezando con "Dreaming, I was only dreaming"). Paul Robeson (1936), Diamanda Galás (1992) y Björk usaron la letra de Carter para la letra de sus versiones.

La letra fue resultado de una infortunada aventura amorosa de Jávor con una mujer casada, y el mismo Jávor pidió a Seress compusiera una canción para él.


Curiosidades: 

  • La canción ha sido versionada por Heather Nova, Beth Gibbons, Elvis Costello, Björk, Sarah Brightman, Sinéad O'Connor, Rick Nelson, Diamanda Galás, Lydia Lunch, Paul Whiteman, Emilie Autumn, Christian Death y Portishead, entre otros.

  • El argumento de la película española La caja Kovak (2007) de Daniel Monzón gira en torno a esta canción. Un escritor está atrapado en Palma de Mallorca con un grupo de personas a las que las han instalado un microchip que les obliga a suicidarse cuando escuchan la canción Gloomy Sunday. La canción es interpretada durante la película por la actriz Lucía Jiménez.
  • Christina Ricci canta esta canción en una de las escenas de la película The Man Who Cried.
  • La canción es interpretada al comienzo de la película Schindler's List .
  • También está presente en la película Gloomy Sunday - Ein Lied von Liebe und Tod.
  • La canción aparece al inicio del episodio Treehouse of Horror XVII de Los Simpson.
  • En el 2005 Aaron Funk, más conocido como Venetian Snares, grabó el disco Rossz csillag alatt született. La tercera canción de este disco, titulada Öngyilkos vasárnap (traducido del idioma húngaro "Domingo suicida"), es un remix del Gloomy Sunday de Billie Holiday.



  • Aquí la letra de la canción:


    El domingo es lúgubre
    Mis horas son de insomnio
    Las sombras más queridas
    con las que vivo son de insomnio
    Pequeñas flores blancas
    nunca te despertarán
    no donde hay negros carruajes
    La pena te ha invadido
    Los ángeles no piensan
    traerte de vuelta alguna vez
    ¿No se enojarían
    si yo pensara en unirme a ti?

    Lúgubre domingo

    Lúgubre es el domingo
    Entre sombras paso el tiempo
    Mi corazón y yo
    hemos decidido terminar con todo
    Pronto habrá velas
    y plegarias, lo sé
    pero no los dejen llorar
    Háganles saber que estoy feliz de partir
    La muerte no es un sueño
    porque en la muerte te estaré acariciando
    Con el último suspiro de mi alma
    te bendeciré

    Domingo lúgubre

    Soñando, yo sólo estaba soñando
    Me levanto y te encuentro dormida
    Aquí en lo profundo de mi corazón
    amor, yo espero
    que mi sueño nunca te atormente
    Mi corazón está diciéndote
    lo mucho que te quise
    Domingo lúgubre



    jueves, 16 de febrero de 2012

    ¿Qué son las LEYENDAS URBANAS?

    Las leyendas urbanas (del inglés urban legend) son relatos pertenecientes al folclore contemporáneo; se trata de un tipo de leyenda o tradición popular, a veces emparentable con un tipo de superstición, que, pese a contener elementos sobrenaturales o inverosímiles, se presentan como crónica de hechos reales sucedidos en la actualidad. Algunos parten de hechos reales, pero éstos son exagerados, distorsionados o mezclados con datos ficticios. Circulan a través del boca a boca, correo electrónico o medios de comunicación como prensa, radio, televisión o Internet. Suelen tener como trasfondo una «moraleja».
    Una misma leyenda urbana puede llegar a tener infinidad de versiones, situadas generalmente en el entorno de aquellos que las narran y reciben. Por su adecuación a la sociedad industrial y al mundo moderno reciben el calificativo de «urbanas», que las opone a aquellas leyendas que, habiendo sido objeto de creencia en el pasado, han perdido su vigencia y se identifican con épocas pasadas. A menudo, el narrador afirma que los protagonistas de la leyenda urbana fueron conocidos o parientes de alguna persona cercana. Por este motivo, en inglés se las conoce también como FOAF (friend of a friend tales: ‘historias del amigo de un amigo’).

    El término fue acuñado en 1968 por el folclorista estadounidense Richard Dorson, quien definía la leyenda urbana como una historia moderna «que nunca ha sucedido, contada como si fuera cierta». También cabe mencionar a Jan Harold Brunvand, que ha contribuido decisivamente a popularizar este término entre el público en general a través de sus libros.
    Las historias en cuestión reciben diversas denominaciones por parte de quienes las usan y difunden. Entre los periodistas se habla de bulos, o factoides. En Internet, de hoax. En Cuba se las conoce como «bolas» o «cuentos de camino», en Perú y en Colombia se las llama simplemente «cuentos» o «mitos». Entre los propios estudiosos, no falta quien prefiere catalogarlas como «leyendas» a secas, considerando que su función sigue siendo la propia de este género.

    Para que una historia ficticia se convierta en leyenda urbana es preciso que se difunda de forma espontánea como verdadera y que la información alcance cierto reconocimiento popular.
    El rasgo más importante de las leyendas urbanas es su carácter internacional. La historia del buzo que es recogido accidentalmente por una avioneta contra incendios y la cual lo deja caer sobre el fuego causando su muerte, se cuenta con mínimas variaciones en su estructura en distintos lugares de Norteamérica, Europa y Australia, por citar sólo algunos sitios por donde circula esta leyenda.
    La leyenda urbana puede inspirarse en cualquier fuente, pero incluye a menudo un elemento misterioso, incomprensible o chocante. Rara vez resulta posible localizar el origen preciso de una leyenda urbana. Cuando el investigador se enfrenta a una de ellas, se encuentra con varios relatos extendidos por distintas zonas, construidos a partir de un mismo esquema, pero adornados con detalles muy variados en función de su localización.
    Las leyendas urbanas tienen una estructura más compleja (planteamiento, nudo y desenlace) que los chismes, rumores y bulos. No pretenden, como éstos, desacreditar a una persona en concreto, sino que abordan una "problemática" que afecta a muchas personas. Generalmente cuentan historias que nos alertan sobre posibles peligros que nos pueden acechar en nuestra vida diaria. De modo que la trama está urdida en función del desenlace, en el que a menudo se concentra el mensaje o moraleja, tal como sucede en las fábulas o cuento de hadas.
    La leyenda urbana se encuentra en el límite de la credibilidad. Todas incluyen hechos falsos pero algunas toman elementos de la realidad o están basadas en algún hecho real. Por eso, la leyenda urbana suele contarse como si fuera un suceso verdadero o, al menos, verosímil. Esto exige que los personajes sean meros arquetipos anónimos, "un hombre", "una mujer", "una pareja" o "un conocido de un amigo", el cual el narrador de la leyenda urbana no conoce personalmente, aunque situados siempre en escenarios concretos (una determinada ciudad, calle, país) que contribuyen a hacerla creíble. A menudo, el protagonista es un "amigo de un amigo", relativamente cercano al oyente, pero no tanto que resulte viable consultarle sobre los hechos. Con el paso del tiempo, los elementos de la narración se transforman para volverla más atractiva e impactante.
    Desde finales del siglo XX, Internet ha contribuido notablemente a la difusión de las leyendas urbanas, especialmente a través del correo electrónico. Las adaptaciones de las mismas en la red, además de por lo anteriormente comentado, se caracterizan por: añadir frases con alertas catastróficas, citar fuentes de confianza (medios de comunicación, fuerzas del estado, etc.) y rogar que la información sea difundida para evitar que más personas resulten afectadas.



    Fuente: Wikipedia.


    ¿Qué es una LEYENDA?

    Una leyenda es una narración tradicional que incluye elementos ficticios, a menudo sobrenaturales, y se transmite de generación en generación. Se ubica en un tiempo y lugar que resultan familiares a los miembros de una comunidad, lo que aporta al relato cierta verosimilitud. En las leyendas que presentan elementos sobrenaturales, como milagros, presencia de criaturas feéricas o de ultratumba, etc., estos se presentan como reales, pues forman parte de la visión del mundo propia de la comunidad en la que se origina la leyenda. En su proceso de transmisión a través de la tradición oral las leyendas experimentan a menudo supresiones, añadidos o modificaciones, surgiendo así todo un abanico de variantes.
    Los hermanos Grimm definen la leyenda como un relato folclórico con bases históricas. Una definición profesional moderna ha sido propuesta por el folclorista Timothy R. Tangherlini en 1990:
    "Típicamente, la leyenda es una narración tradicional corta de un solo episodio, altamente ecotipificada, realizada de modo conversacional, que refleja una representación psicológica simbólica de la creencia popular y de las experiencias colectivas y que sirve de reafirmación de los valores comúnmente aceptados por el grupo a cuya tradición pertenece".
    Contrariamente al mito, que se ocupa de dioses, la leyenda se ocupa de hombres que representan arquetipos (tipos humanos característicos), como el del héroe o el anciano sabio, como se aprecia por ejemplo en las leyendas heroicas griegas y en las artúricas.


    Etimología e historia de la palabra

    La palabra leyenda proviene del verbo latino legere, cuyo significado variaba entre escoger (acepción de la que proviene elegir) y leer. En el latín medieval, se usó el gerundivo de este verbo, legenda, con el significado de (algo) para ser leído cuando el término se aplicaba, sobre todo en el catolicismo, a las hagiografías o biografías de los santos. Es entonces que Santiago de la Vorágine publica su Legenda aurea como un santoral con la vida de unos 180 mártires y santos, de poca precisión histórica y filológica, con etimologías fantásticas y basada en los evangelios canónicos, los apócrifos y en escritos de Agustín de Hipona y Gregorio de Tours, entre otros.
    Con la llegada de la Reforma Protestante del siglo XVI el término leyenda cobra su nuevo carácter de narración no histórica. Los protestantes ingleses presentan una nota de contraste entre los santos y mártires "reales" de la reforma, cuyos relatos "auténticos" figuraban en El libro de los mártires de John Foxe, y los fantasiosos relatos de la hagiografía católica. De esta forma, la leyenda gana su connotación moderna de narración indocumentada y espuria. Es muy probable que, en lengua española, la moderna concepción de leyenda y de lo legendario haya sido tomada de estos modelos ingleses, especialmente desde 1850.

    Una leyenda, a diferencia de un cuento, está ligada siempre a un elemento preciso y se centra en la integración de este elemento en el mundo cotidiano o la historia de la comunidad a la cual pertenece. Contrariamente al cuento, que se sitúa dentro de un tiempo («Érase una vez...») y un lugar (por ejemplo, en el Castillo de irás y no volverás) convenidos e imaginarios, la leyenda se desarrolla habitualmente en un lugar y un tiempo precisos y reales, aunque aparecen en ellas elementos ficticios (por ejemplo, criaturas fabulosas, como las sirenas).
    Como el mito, la leyenda es etiológica, es decir, tiene como tarea esencial dar fundamento y explicación a una determinada cultura. Su elemento central es un rasgo de la realidad (una costumbre o el nombre de un lugar, por ejemplo) cuyo origen se pretende explicar.
    Las leyendas se agrupan a menudo en ciclos alrededor de un personaje, como sucede con los ciclos de leyendas en torno al rey Arturo, Robin Hood, el Cid Campeador o Bernardo del Carpio.
    Las leyendas contienen casi siempre un núcleo histórico, ampliado en mayor o menor grado con episodios imaginativos. La aparición de los mismos puede depender de motivaciones involuntarias, como errores, malas interpretaciones (la llamada etimología popular, por ejemplo) o exageraciones, o bien de la acción consciente de una o más personas que, por razones interesadas o puramente estéticas, desarrollan el embrión original.
    Cuando una leyenda presenta elementos tomados de otras leyendas se habla de «contaminación de la leyenda».


    Fuente: Wikipedia.


    domingo, 12 de febrero de 2012

    La leyenda del Holandés Errante


    Las leyendas de barcos fantasmas siempre han estado presentes entre los mitos de los marineros. Adentrarse en el océano, o en peligrosos mares siempre ha causado temor al hombre. Los motivos son evidentes, el desconocimiento de un medio hostil y en muchas ocasiones con final indefinido, que la vida dependa de factores incontrolables, así como la conocida existencia de animales marinos que superaban en tamaño a todo lo conocido en tierra firme, provocaba que hasta el más audaz temiese por su vida cuando llevaba semanas o incluso meses a bordo de un barco sin más vista que el horizonte.

    Junto a los mitos sobre monstruos marinos o tormentas que destruían embarcaciones apareciendo de la nada, había un terror que parecía influir con mayor fuerza en la valentía de los marinos: los barcos fantasma. Buques sin otra tripulación que los fantasmas de los marineros que perecieron en el barco mientras navegaban, almas en pena destinadas a surcar los mares eternamente por haber osado enfrentarse con la fuerza de las aguas y subestimar su poder.

    La historia del Holandés Errante es una de las más famosas y quizá de las más antiguas leyendas del mar, ya que circula desde hace, por lo menos, 500 años. Su origen es incierto y guarda gran similitud con otros mitos que únicamente contienen algunas variantes lo que hace pensar que pueda ser incluso anterior a Cristo. Incluso antes de que inspirase a Wagner su ópera «Der Fliegende Holländer», la leyenda del Holandés Errante era conocida por innumerables generaciones de marinos de todo el mundo.

    La versión más conocida de la historia del Holandés Errante habla de un tal capitán Van der Decken, cuya nave fue atrapada en una terrible tormenta cuando doblaba el cabo de Buena Esperanza. Los pasajeros, aterrorizados, rogaron a Van der Decken que se refugiara en un puerto seguro o que, por lo menos, arriara velas a intentara capear el temporal, pero el enloquecido capitán se rió de sus súplicas y, atándose al timón, comenzó a cantar canciones sacrílegas. La tripulación también se alarmó por la conducta de su capitán e intentó hacerse con el control de la nave, pero el intento de motín fue sofocado cuando Van der Decken arrojó a su líder por la borda, mientras los aterrorizados pasajeros y la tripulación se encomendaban a Dios.

    En respuesta a sus plegarias las nubes se abrieron y una luz incandescente iluminó el castillo de proa, revelando una figura gloriosa que según algunos, era el Espíritu Santo, mientras otros dijeron que era Dios. La figura se enfrentó con Van der Decken y le dijo que, ya que disfrutaba con los sufrimientos ajenos, de ahora en adelante sería condenado a recorrer el océano eternamente, siempre en medio de una tempestad, y provocaría la muerte de todos aquellos que le vieran. Su único alimento sería hierro al rojo vivo, su única bebida la hiel, y su única compañía el grumete, a quien le crecerían cuernos en la cabeza y tendría las fauces de un tigre y la piel de una lija (lo cual parece muy injusto para el pobre grumete quien, hasta aquí, no había tenido ningún papel independiente en la historia y, presumiblemente, sentía tanto temor ante Van der Decken como el resto de la tripulación). Sin embargo, con estas palabras la visión desapareció, y con ella todos los pasajeros y tripulantes. Van der Decken y el grumete quedaron abandonados a su destino.

    Ésta es la versión clásica de la historia del Holandés Errante. Puede ser que se base en hechos, pero no hay acuerdo acerca de cuáles pudieron ser esos hechos. Una versión afirma que la historia deriva de la saga escandinava de Stote, un vikingo que robó un anillo a los dioses y cuyo esqueleto, cubierto con un manto de fuego, fue hallado después sentado en el palo mayor de una nave negra y fantasmal.

    Otros creen que la historia es más reciente y sugieren que se originó en las aventuras de Bartolomeu Dias (c. 1450-1500), navegante portugués que descubrió el cabo de Buena Esperanza en 1488 y cuyas proezas marítimas llegaron a parecer sobrehumanas, según la biografía que escribió sobre él Luis de Camoes.

    En adelante se ha convertido en el nombre dado frecuentemente a un buque creado por la fantasía y el temor supersticioso de sucesivas generaciones de hombres de mar. El Holandés Errante es en realidad el nombre de un buque creado por la fantasía de varias generaciones de marineros. Alerta sobre el quebrantamiento de la festividad del Viernes Santo, día en que el Señor permaneció enterrado en el santo sepulcro. La leyenda circula desde la época de los primeros viajes de descubrimientos. Los marinos a menudo ven visiones y escuchan sonidos que no parecen de este mundo. Gran parte de estas extrañas apariciones pueden ser actualmente atribuidas a fenómenos físicos perfectamente demostrables.

    Otros investigadores han desenterrado una dudosa historia acerca de los dos barcos mercantes holandeses del siglo XVI cuyas tripulaciones avistaron el fantasma de un bajel que se había perdido en el Pacífico; la historia del Holandés Errante derivaría de esto. Otra teoría es que la historia se basa en la leyenda de un alemán llamado Von Felkenberg, que se jugó el alma a los dados con el Diablo y perdió. Una leyenda holandesa similar habla del capitán Van Straaten y también se cuenta una historia acerca de Bernard Fokke.
     

    Fokke, capitán del Libera Nos, era famoso por la rapidez con que realizaba sus travesías. Quienes envidiaban su habilidad de navegante afirmaban que había establecido un pacto con el diablo, algo que la extrema fealdad de Fokke y su mal carácter ayudaban a creer. Un día se embarcó en un viaje del que no retornó y se rumoreó que, finalmente, el Diablo había cobrado su recompensa.


    No es improbable que la leyenda del Holandés Errante naciera como consecuencia de un hecho real, aunque, sin duda, éste habrá sido algo más prosaico que la venta de un alma al Diablo. Existen muchos casos de buques que fueron abandonados por error por su tripulación, en la creencia de que estaban a punto de zozobrar, y luego siguieron a flote durante días, semanas, meses a incluso años, siguiendo los caprichos del viento y las mareas. El más famoso de esos barcos es el Mary Celeste, pero no es el único. Quizá una de las historias más notables sea la del clíper lanero Marlborough, que desapareció en 1890 mientras de Australia se dirigía a Inglaterra. Se dice que fue hallado 23 años después, frente a las costas de Chile. Aunque la historia del Marlborough sea una exageración, resulta fácil imaginar su efecto en las mentes de marinos supersticiosos en aguas poco conocidas, cuando vieron al buque abandonado emerger súbitamente de la niebla.

     

    Una de las fuentes más inesperadas de un informe sobre el barco del Holandés Errante es -según se dijo- Karl Dónitz, comandante en jefe de la flota alemana, y efímero sucesor de Adolf Hitler. Se dice que vio la nave espectral mientras se hallaba en una misión al este de Suez, y que después afirmó que sus hombres preferían enfrentarse con toda la flota aliada antes que vivir nuevamente el horror de ver el barco del Holandés Errante.

    El del Holandés no es, por cierto, el único espectro marino. En 1949 se estimaba que había más de 100 casos «bien comprobados» de naves fantasmas que frecuentaban la costa noreste de los Estados Unidos.

    El buque fantasma más famoso de los Estados Unidos es, probablemente, el Palatine, que fue tema de un famoso poema de John Greenleaf Whittier. Según la leyenda, en 1752 una tormenta arrojó al Palatine contra las rocas de Block Island, cerca de Rhode Island, y sus restos fueron incendiados por los pescadores; una pasajera quedó atrapada y se quemó viva. Desde entonces, el espectro del barco en llamas ha sido visto en innumerables ocasiones.

    Es difícil descartar las pruebas de que algo -se le llama «la luz del Palatine»- ha sido visto con regularidad cerca de la costa. Pero una investigación cuidadosa revela que ningún barco de esas características naufragó jamás en Block Island. Sin embargo, también se descubrió que 14 años antes, en 1738, el Princess Augusta, que llevaba 350 refugiados del Alto y el Bajo Palatinado, en Alemania, sí naufragó en la costa norte de Block Island en circunstancias similares a las que se atribuían al Palatine; no cabe duda de que éste fue el origen de la leyenda. Sólo un elemento del destino del Princess Augusta difiere de la leyenda del Palatine: el Princess Augusta se hundió, y no fue incendiado. De modo que si el espectro que se ve con tanta frecuencia cerca de allí es el espectro del Princess Augusta, ¿por qué el buque fantasma aparece en llamas?

    Otro barco fantasma bastante conocido es el Goblin, negro y con velas de cruz, del que se dice que es visto con frecuencia por los habitantes de Porthcurno Cove, cerca de St. Leven, en Cornualles (Inglaterra). Este espectro es característico porque se le ve dirigirse a la costa; después de desliza sobre tierra firme, y finalmente desaparece.


    Como buena leyenda, la historia ha sufrido tantas variaciones y modificaciones como marineros de distintas nacionalidades han sido protagonistas de situaciones similares o simplemente por la habitual deformación que estas historias sufren al pasar de boca en boca a lo largo de los años. Tanto es así que el oficialmente llamado capitán Van der Decken, fue originalmente Van Straaten, posteriormente Van der Dechen o Van der Decken, y el más extendido: Bernard Fokke.
     




    lunes, 6 de febrero de 2012

    Leyendas Urbanas

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