viernes, 2 de marzo de 2012

La casa blanca de Perú


Conocida también como "La Casa Blanca" y "La Encantada", es el nombre con el que se conoce popularmente a esta casa de la cual la tradición y los frecuentes testimonios reportan fenómenos paranormales. Se encuentra al costado del camino de Uchupampa a Catapalla, a 15 minutos de Lunahuaná, distrito de Cañete, Región Lima.
Hay que destacar que su historia es bien conocida pero no se han obtenido nuevos datos acerca de su historia fantasmal, por lo que urge una investigación más profunda. la historia conocida en Cañete cuenta que, cuando llegó finalmente a esta zona del Perú la guerra con Chile (1881), un hacendado, cuyo nombre la tradición no ha conservado (algunas versiones dicen que era peruano, en otras, de origen italiano), ya había construido esta casa, habitándola él y su familia, sin imaginarse el calvario que luego vivirían. Una noche los soldados chilenos atacaron el pueblo y lo destruyeron todo.
No contentos con eso mataron a las personas: fue una masacre. El hacendado y su familia murieron en esta casa. Años después su nieta heredó la casa y fue a ocuparla, pero no contó que los espíritus de las personas muertas le acompañarían a partir de entonces: la familia de la nieta del hacendado comenzó a escuchar todas las noches, viejos carros chocando, caballos ahogándose, lamentos, voces y una infinita parafernalia paranormal.
Se dice que no aguantaron y escarparon, y desde este momento la casa no es habitada por nadie hasta nuestros días. Tiempo atrás, se pensó en convertir la casa en un hotel y se realizaron obras para tal fin, las cuales fueron abandonadas inexplicablemente; actualmente, un visitante atento se dará cuenta de que la construcción de la Casa Encantada dista mucho de ser de factura del siglo XIX; en líneas generales, poco queda ya de la casa original.
La tradición del lugar consideró desde entonces a la casa embrujada de Lunahuaná como un lugar del cual era mejor mantenerse alejados, lo cual acrecentó su constante deterioro. Ya entrada la segunda mitad del siglo XX, la historia recobró nuevos bríos, cuando jóvenes provenientes de la cercana Lima eligieron a Lunahuaná como lugar preferido para ocasionales campamentos de verano; la historia más recordada de aquel entonces es la siguiente: en aquel entonces, unos jóvenes que llegaron a lugar por la noche, vieron luces y escucharon conversaciones y música: pensaron entonces que en esta casa se hacía una fiesta, así que contentos entraron y bailaron, aunándose a una divertidísima velada, pero de un momento a otro, todo se encontraba vacío: gente, música y ruido desapareció de golpe. Del susto uno salió corriendo de la casa embrujada, saltó a la pista que cruza en frente de la casa y ahí murió atropellado,...
Las historias acerca de jóvenes realizando en la casa abandonada sesiones espiritistas y/o sesiones de ouija se cuentan por centenares de versiones, pero son fantasiosas en su gran mayoría.
A pesar de eso, nadie en la región duda de la condición de lugar embrujado de la casa. Actualmente Lunahuaná es un destino obligado para quien disfruta de la práctica del campismo y de los deportes de aventura, dada su actual condición de importantísimo polo de atracción turística; a ese motivo se debe que los pobladores del lugar conserven pintada la casa y bastante bien identificada (como verá el lector en la foto); hoy, la casa encantada de Cañete es a la vez, atractivo turístico, punto de referencia para los que practican trekking y ciclismo de montaña en el valle. Asimismo, se han vuelto casi tradicionales las fiestas de Halloween que se realizan cada año, en o las cercanías de esta casa.



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